Entre dos aguas es una extraordinaria pieza musical que sale del corazón, pasa por las manos y brota de la guitarra de Paco de Lucía, para terminar en nuestros oídos y llegarnos al corazón. Gracias, maestro.
Todo lo contrario a lo que le ocurre al PSOE. Siempre le gustó nadar entre dos aguas, y el fascismo, desde hace más de un siglo, le está diciendo que ellos no están ni estarán entre dos aguas. Pero el PSOE, erre que erre, no se quiere enterar de que no se puede apoyar lo justo y lo injusto al mismo tiempo.
Apoyar la sanidad pública. Apoyar la enseñanza pública. Apoyar el bienestar social. Apoyar a los mayores. Apoyar a los jóvenes. Apoyar a las mujeres. Apoyar a los niños. Apoyar la creación de empleo decente, bien pagado y rentable. Apoyar a los agricultores (precios justos en origen). Apoyar un comercio justo. Apoyar lo público por encima y sobre lo privado.
Lo que no puede apoyar el PSOE es:
Defender la especulación. Defender los robos privados o institucionales. Defender a esos que solo piensan en su beneficio. Defender las desigualdades sociales. Defender a las grandes corporaciones a las que solo les importa la cuenta de resultados. Defender las trampas fiscales. Defender o mantener relaciones con gobiernos asesinos. Defender lo privado que vaya contra los intereses de lo público (sea en el ámbito que sea).
Ahora entramos en la elección de diputados y senadores. La ultraderecha del PPVOX lo tiene claro: a los fachapobres les basta con escuchar insultos y bulos, por eso no hablan claro de su programa; y tenerlo, lo tienen. Se les escapa decir que van a reformar el sistema de pensiones. Metieron mano a la enseñanza, metieron mano a la sanidad, metieron mano a los más de 60.000 millones de la llamada hucha de las pensiones, y ahora ya no se cortan y quieren darle a la banca 5.000 o 10.000 millones anuales de los trabajadores. El salario mínimo lo quieren quitar, y esos fachapobres que cobran 10 o 15 euros por encima creen que eso les beneficiará. No quieren quitar la emigración; quieren quitar la emigración con derechos. No quieren quitar la sanidad; la quieren tener para que sus grupos patrocinadores se sigan forrando y lleguen a decir quién vive y quién muere ("a ti, que eres de los nuestros, te operamos y cuidamos; a ti, trabajador, zurdo y desarrapado, no, total, como te vas a morir...").
Los partidos a la izquierda del PSOE esto lo tienen claro, pero los ombliguitos son los ombliguitos, y son incapaces de aparcar sus diferencias en el baúl de las cosas inútiles.
Y el PSOE es incapaz de discernir y ver que su objetivo no es estar entre dos aguas: su objetivo es la gente, su objetivo es la igualdad, su objetivo es la decencia, su objetivo es hacer que este país fluya y discurra como la pieza de Paco de Lucía y llegue al corazón de todos los españoles (y si no llega a alguno, que no llegue, pero que sea al corazón de los menos).
Salud y anarquía.





